jueves, 26 de mayo de 2011

Capítulo 10: Porque hay veces que lo extraño no solo ocurre en sueños.

En capítulos anteriores:  La pérdida de Marc me afectó de una manera espectacular.Para mí ya nada tenía sentido. Después de la fiesta sorpresa que me hicieron mis amigos ya todo era de otro color, sobretodo porqué habían cumplido una promesa que me hizo Marc.
A pesar de que ya hacía tiempo que Marc había muerto, yo aún notaba como si estuviera a mi lado, después de tanto tiempo. Pasaron los días y poco a poco volví a ser la misma de antes, eso sí, sin olvidarme nunca de Marc.
Una noche recuerdo que tuve un sueño de lo más extraño. Me encontraba en el parque que está al lado del instituto, el llamado los Eléctricos, y vi como Ángela se acercaba a mí cogida de la mano de otro chico. Parece mentira pero no me vieron y pasaron a dos centímetros de mí. Empezaron a reírse, a tontear y se fueron a la casita del tubogan y se besaron durante mucho rato. Esa escena me resultaba familiar, me sonaba muchísimo.
Eso ya lo había visto. De repente me acordé: ¡era el día en que Marc murió! Al darme cuenta de eso, no sé porqué, miré la calle del instituto y poco después vi algo que hizo que casi me desmayara. Me vi a mí misma, saliendo del IES, sonriendo, y poco a poco se acercaba al parque. Antes de que llegara me fui corriendo a casa de Marc, y de verdad no sé o no recuerdo el porqué. Quizás fui porqué quería ver a mi mejor amigo otra vez de nuevo, aunque fuera por última vez. Llegué a la puerta de su casa, después de 5 minutos sin parar de correr a todo gas. La puerta estaba abierta, pero no como yo recordaba, estaba más abierta aún. Entré corriendo a la casa dirección a su habitación. Una vez ahí, vi a alguien que se encontraba delante de la minitele, que me daba la espalda. Miré hacia la cama y volví a ver la misma escena que vi tiempo atrás: mi mejor amigo tumbado en la cama lleno de sangre por todos lados. Pero ¿ quién era esa persona que me daba  la espalda? La rabia invadió mi cuerpo y sin pensar quién pudiera ser, le cogí del brazo mientras le pedía explicaciones. Ese ser se giró y me dejó paralizada. Experimenté una sensación que no sabría muy bien como describirla en este momento. No podía moverme. Me quedé quieta como una estatua. No sé si era el miedo o no sé el que pero algo hacía que no podía hacer nada. Ni si quiera articular una sola palabra.
¿Quién era? Lo sabréis en el próximo capítulo.


Para los que siempre estáis ahí. Se os quiere.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Capítulo 9: me di cuenta que lo que quería ya no lo podía conseguir.

En capítulos anteriores: 
Desde que había perdido  a mi mejor amigo, para mí todo era negro. Me parecía como si ya nada valiera la pena, como si mi vida no tuviera sentido. Eric, un viejo amigo, se enteró de mi situación y vino desde muy lejos a consolarme y a hacerme sentir mejor. Aquél mismo día en que vino, Clara me llamó, quería hablar conmigo de algo urgente. Nos citamos en el mismo lugar a la misma hora de siempre, pero ella no aparecía. Decidí llamarla y su móvil sonó en la casa de al lado donde yo me encontraba. Insistí otra vez , podía ser casualidad, pero no. Era su móvil. Me adentré en la casa. Tenía demasiado misterio. Todo su interior estaba lleno de fotos mías: desde que nací hasta que Marc se fue. Las lágrimas deslizaban por mi rostro sin parar. La última foto era aquella que nos hizo su hermano este verano. Era la última foto de la casa. Abrí la puerta que llevaba al jardín y se escuchó ¡SORPRESA! 

Detrás de esa puerta estaban todos. Todos aquellos con los que había compartido tantas cosas, buenas y malas. Aquellos que yo quería de verdad. Estaban todos. No me dio tiempo a ver a toda la gente que había ahí, pues algo me cogió de la pierna por atrás. Me giré y vi a Isaac con una hoja en la mano. Hizo un gesto como para dármela, y la cogí sonriendo. " En estos momentos no sé muy bien que pensar, pues yo la quiero lo sé pero, es alguien muy importante para mí. ¿Y si la fastidio? Luego, ¿qué? ¿Qué hago? No habrá manera de solucionar nada. Pero es que no puedo vivir sin ella. Si llevo dos minutos sin verla y ya la hecho de menos.
Es que nunca me había sentido así, no es como las otras chicas. Dayanna es especial, es diferente. Es la única que me ha hecho sentir totalmente feliz. Es mi mejor amiga, aunque yo la quiero como algo más, pero es que a parte se que ella a mi no me quiere. Ella quiere a Carlos, me lo dijo el otro día. Si le digo lo que siento haré el ridículo. Prefiero estar a su lado y apoyarla siempre. Solo con verla sonreír , solo con verla feliz, yo ya soy feliz."
Me quedé sin palabras. Las lágrimas no paraban de salir de mis ojos y deslizar por mis mejillas. Me acerqué a Isaac y lo abracé con todas mis fuerzas y me dijo: "Estaba en su cajón donde estaba la foto que os hice yo, pensaba que deberías leerlo."  Asentí con la cabeza. No me podía creer lo que me estaba pasando. Marc en ningún momento había cambiado, no había dejado de ser aquél chico detallista, romántico y generoso que yo conocía y que me encantaba.
Se me acercaron Fran, Clara y Eric. Me abrazaron. Empezaron todos a preguntar si me había gustado y todo eso. Pero yo no podía apenas contestar nada, pues las lágrimas no me dejaban hablar casi. De repente, oí como Clara le decía  a Fran que se tenían que ir a la otra punta del jardín junto con Eric. Me extrañé.
Me quedé sola, bueno un par de segundos. Luego, alguien me cogió por la cintura. Era Carlos.
" Dayanna, siempre me tendrás a tu lado ¿vale? Siempre te apoyaré en todo. Si quieres algo solo pídelo."
Me conmovió oír esas palabras de su boca, pero me sentía como indiferente. Se acercó e intentó besarme.
Lo esquivé. Me había dado cuenta días atrás que yo no quería a Carlos, a quién de verdad quería era a Marc y lo había perdido..Al girar la cara, vi a Clara estaba con la boca abierta, no se podía creer como reaccioné con el intento del beso de Carlos. Él, sin creérselo tampoco, se fue sin decir ni una sola palabra. Poco a poco todos se fueron yendo. Solo quedábamos Eric y yo. " ¿Te sientes mejor? Esto de reunir a tus amigos fue idea mía, pero lo de las fotos... ¿ya sabes quién lo pensó no?"
Y entonces, recordé... " No te librarás de mí tan fácilmente, no lograrás olvidarte de mí porque siempre apareceré cuando menos te lo esperes para incordiarte y decirte lo mucho que me importas, y cuando por cualquier motivo, ya no nos veamos, me colaré en tu casa y al llegar veras todas las paredes llenas de fotos nuestras, así podrás recordarme y tener en cuenta que seguiré a tu lado. Eso lo cumpliré como que me llamo Marc." 
Continuará