Fran, al ver que yo no sabía que decir, ni de que iba el tema ni nada, fue al grano y soltó: "¿Cómo pudiste liarte con él teniendo novio? No me pensara que fueras así".
¿CÓMO? ¿QUE YO TENÍA NOVIO? Ahora si que no entendía nada de nada.
Fran me lo explicó todo más detalladamente lo que le había contado Victor, uno de los mejores amigos de Carlos. Se ve que Carlos vio en mi perfil del facebook que yo tenía una relación, y encima también vio los comentarios que nos poníamos un amigo mio y yo en plan de te quiero y esas cosas. ¡Se pensó que éramos novios! Se pensó que estaba pillada y por eso no me quiso besar en el rincón. Ya todo tenía sentido.
En ese momento pasaba Carlos e intercambiamos miradas y sonrisas. Cuando él ya estaba bastante lejos, sin pensar lo llamé y fui corriendo hacia él. Quería aclararlo todo, no podía dejarlo correr: lo quería. Lo cogí del brazo y lo llevé de nuevo al rincón, nuestro rincón. Le dije que quería hablar sobre el beso (nuestro beso). Le cambió la cara totalmente. Miraba hacia el suelo y no tenía ganas de decir nada, hasta que saltó:" lo siento".
Se fue corriendo, sin añadir nada más. Lo llamé pero ni se immutó, hasta que chillé: " No tengo novio. Te quiero a ti <3 ".
Se paró en seco. Mi corazón iba a mil por hora. No sabía como iba a reaccionar a mi locura. Se giró y me miró con una cara de estrañado y susurró :"¿en serio?" . Afirmé con la cabeza. De nuevo su cara volvió a cambiar en cuestión de segundos pero esta vez para bien.
Se acercó despacio con esa sonrisa de felicidad que ya conocía, con las manos en los bolsillos que a medida que se acercaba las iba sacando para colocarlas en mi cintura. Todo el rato me miraba fijamente a los ojos.
Me apoyé a la pared de enfrente de nuestro rincón y ahí fue donde experimenté una sensación increible, único, genial... no existen palabras para describirlo: otro beso de mi Carlos, pero este fue diferente al que tuvo lugar esa tarde en las monjas, era mucho mejor. Mientras me besaba me iba mordiendo el labio inferior y yo el suyo, era una pequeña batalla de mordiscos cariñosos, nuestra batalla.
Escuché un susurro, lo ignoré. Pero cada vez se hizo más fuerte, cada vez la persona que hablaba estaba más cerca. Llegó un momento en que los dos lo oimos. Abrimos los ojos, y con ganas de seguir besandonos, separamos los labios para ver quien molestaba con esos gritos. Ojalá lo hubieramos ignorado, ojalá.
Era un grupo de gente de todos los cursos, desde 3o de la ESO, hasta modulos, pasando por primero y bachillerato incluido. Estaban con la boca abierta, y empezaron a preguntar que si estabamos juntos, que si que haciamos, y esas chorradas que tanto él como yo ignoramos por completo.
Yo al ver toda esa gente, solo miré cuatro caras, y las conocía. Tenía miedo. Habían demasiadas personas conocidas y todas eran amigas o conocidas de una persona que yo no quería ver. Seguí mirando... estaban todos: Montse, Nuria, Noelia, Pablo, hasta Luis, que era el último de ir a todos lados. Todo afirmaba que la persona que yo no quería ver estaría ahí: Marc. Pero yo no lo veia. El grupo se fue yendo. Ya no quedaba casi nadie. Se habían cansado de esperar las respuestas que nunca llegaban de sus preguntas estupidas.
Sonreí aliviada. Es como si hubiera superado una partida.
Volvimos a estar solos. Carlos y yo. Y nadie más, o eso creia yo hasta que.... el grupo de gente volvió. Se les oia desde la conserjeria . Y esta vez iban acompañados. Se plantaron delante de nosotros. Carlos me cogía de la mano, fuerte, como diciendo : " No pasa nada, estoy contigo." Pero eso no me calmaban los nervios y mucho menos el miedo.
Continuarà
¿Quién era Marc? ¿Estaba Marc en ese grupito? ¿o alguien peor? ¿Haría algo?No podía de mis nervios. No te pierdas el próximo capítulo.
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