martes, 15 de marzo de 2011

Capítulo 4: parece un cuento de hadas.

Tenia demasiado miedo para mirar todas las caras de ese grupo que incordiaba , pero la intriga invadia mi cuerpo.
Al fin me armé de valor y eché un vistazo a todas y a cada una de las personas que se encontraban delante mio. Y lo que me temía se hizo realidad. Marc estaba ahí. Él era uno de mis mejores amigos desde siempre. El típico graciosillo que tontea con todas. Pero este verano, no sé  pasó algo que lo cambió un poco. Cuando su novia se fue de vacaciones, eramos uña y carne. Era genial. Hasta que una tarde me equivoqué. Estábamos jugando y saqué la lengua. Me dijo :" Como vuelvas a sacar la lengua te la muerdo". Y yo no sé porqué la verdad, la saqué riéndome y nos besamos. Fue solo un beso, menos mal. El vinculo que yo tenía con él era muy importante para mí y sabía que si se convertían nuestra amistad en algo más, lo echaría todo a perder. Y además que yo a quien quería era a Carlos. Marc solo era mi mejor amigo.
Ahí estábamos, en el pasillo enfrente de mi clase, con un grupo de gente mirándonos y susurrando. Marc me miraba fijamente y sonreia, como si se alegrara por mi o algo parecido, pues él sabia lo que yo sentía por Carlos. Esa cara de ternura se transformó cuando vio a Carlos.Se miraron a los ojos. Ellos digamos que no eran muy amigos, hace tiempo estuvieron a punto de pelearse a puñetazo limpio por asuntos que ni uno ni otro me quisieron contar. Expresaban rabia, tanto uno como el otro, pero la contenían muy bien. La cara de Marc decía lo que él sentía: alegría, rabia, enfado, y...... un sentimiento que yo al menos desconocía o no quería conocer.
La profesora llegó y me tocó entrar en clase. Miré a Marc y a Carlos, como diciendo " No hagáis ninguna estupidez". Me daba cosa dejar a dos enemigos juntos en el mismo pasillo. Tenia miedo,  mucho miedo. Miedo a que alguno de los dos chicos que tanto quería resultara herido o le pasara algo.
Entré en clase. La profesora de economía ya había empezado a corregir y yo empecé a aburrirme.
Encima que yo no sabía hacer los malditos cálculos y esas chorradas no podía dejar de pensar en Carlos.
Me sentía feliz. No, más que eso. Estaba saliendo o algo parecido con ese chico tan especial para mí. Había conseguido lo que quería, lo que había deseado todos los días desde el 19 de noviembre, cuando una maldita broma hizo que me fijara en él.
¡RIIIIIIIING!
¡Era la hora del patio! Me tocaba pasar medio hora seguida con Carlos :$ o esa al menos era mi intención.
Cuando salí de mi clase, el pasillo aún estaba vació, solo se oían a los de primero de bachillerato que empezaban a recoger y salir de sus aulas.
Me coloqué enfrente de la clase de Clara como hacía todos los días. Mientras esperaba escuchando música, oí un ruido constante que cada vez se oía más y más fuerte, como si se estuviera acercando. Era el ruido de alguien que corría.Giré la cabeza para ver de quién se trataba. Parecía ..... ¿mi prima Aina?
Sí, sí, era Aina. Era muy estraño que subiera hasta ese piso yendo ella a primero de la ESO. Parecía nerviosa, muy nerviosa. Era evidente que algo le ocurría. Por mucho que le pregunté, ella no podía contestar, bueno lo intentaba pero no se la entendía. Hasta que lo entendí todo. Señaló hacia las escaleras, y ahí apareció una chica alta, con aires de superioridad. Me sonaba de haberla visto por el IES, lo típico, los pasillos, o el patio, pero nunca había hablado con ella ni nada. Me sacaba una cabeza entera. Su pelo era largo sí, pero liso , muy liso que colgaba de su cabeza. Sus ojos eran grises y me daba un nosé que mirarle a los ojos. Se iba acercando a mí. Aina logró decirme: "Es Ángela, ten cuidado". Y se fue a la esquina con sus amigas.
Mientras Aina se iba, Ángela se iba acercando a mí. Cuando llego a una distancia de uno o medio metro se paró: " Tú, por casualidad no serás Dayana ¿no?".
Me tocó el pelo como si le diera asco, y lo miró con una cara que lo decía todo. Le puse la misma cara pero dirigida a ella entera. Era la típica chica que repite curso, molesta a todo el mundo hasta salirse con la suya, que lo único que quiere es llamar la atención y esas cosas.
"Sí, soy yo. ¿ Y tú eres...?" . "Ángela, la novia de Carlos".
Jajajajajajjajajajajajajjajajaja, sí ya, más le gustaría a esa escoba con patas estar con Carlos. No me podía aguantar de la risa: " ¿y que te trae por aquí?". Estaba a punto de decirme algo con una cara de mala leche no se la quitaba nadie cuando escuchó un chillido de su supuesto "novio" que salía de clase cabreado después de dar un señor portazo. "Ya veo que conoces a Ángela". Ella no se esperaba esa aparición de Carlos y se fue antes de que nos diéramos cuenta. Él me besó y me preguntó que le pasaba a Ángela.
" Nada, que dice que es tu novia... hahahaha". "¿Que? ", Carlos  no se podía creer lo que le estaba diciendo yo, y empezó a reir sin parar. "Es mi vecina, que desde siempre ha ido detrás mío. De pequeña me prometió que estaríamos juntos, ¿sabes? " Su risa aumentaba, era contagiosa.
"Dayana,escucha... lo que diga Ángela, me da igual. En el futuro no sé con quién estaré. Pero sé con quien quiero estar ahora: contigo. Te quiero ". Tenía los ojos llenos de lágrimas, nunca me habían dicho algo tan bonito. Carlos se acercó y me dio un beso en la mejilla. El más tierno que me había dado nunca. Nuestras caras estaban muy cerca, frente con frente, mirandonos a los ojos fijamente. En ese momento solo existia él, y yo . Nadie más. Ni mi clase, ni la suya, ni nadie.
Algo rompió ese momento tan mágico. Un ruido. Era su móvil ."Es un mensaje".  Después de ver ese mensaje se le cambió la cara por completo. Todo él cambió. Ya no se comportaba igual. Estaba muy distante. No parecía el mismo de hacía unos dos minutos ¿o quizas menos? . Me estrañaba mucho eso, y me empezaba a preocupar. ¿Qué era ese mensaje? ¿De quién era? ¿Qué ponía? ¿Tan grave era como para comportarse así conmigo? Estubo todo el patio, sin dirigirme la palabra. Una mirada de vez en cuando se nos cruzaba pero nada más. Ni una palabra, ni un beso, ni cualquier otra muestra de cariño que exista.
Pensé: " A lo mejor es que quiere ir a su bola, no le doy importancia mejor." El recreo terminó. Subí las escaleras con Clara, que estaba más feliz que nunca. Había vuelto a ser la alegría de la huerta, nuestra huerta.
Al llegar a la puerta de mi clase, encontré a Fran. Otra vez con su cara de " tengo algo importante que decir".
Me acerqué impaciente por saber de que se trataba. Por la cara que ponía parecía importante.
" He oido algo por ahí.... de Carlos y tu." ¿Que había oido? Y lo más importante... ¿será verdad?
Todo esto y más en el próximo capítulo.
 *Clase, Aquí tenéis el capítulo que queríais. Espero que os guste... :D

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