sábado, 11 de enero de 2014

Capitulo 25: la carta y la verdad.

Después del pequeño y emocionante discurso de Isaac, nadie llegó a pensar que algo impresionante faltaba por suceder. Pues estaba a punto de llegar la que faltaba, que aunque nadie la invitó (que yo sepa), se presentó como si nada. Ángela.
Ella estaba acostumbrada a ser el centro de atención, y en la ceremonia de Gloria no iba a ser diferente. Escogió nada más y nada menos que una vestimenta no muy adecuada digamos a la ocasión. Era una ceremonia para despedir a Gloria! No una fiesta! Y Ángela apareció con sus gafas de sol (aunque estaba el día nublado), con su peinado recién salida de la peluquería, con un vestido que no tapaba casi nada.

Me pareció una falta de respeto importante. Y al verla me entraron unas ganas de echarla, que no se como las pude contener. Todos los asistentes centraban su mirada en ella, al menos todos los chicos y hombres que habían. Las mujeres nos fijábamos sí, pero para decirle cosas que no eran de gran agrado para ella.
Por suerte la ceremonia estaba terminando, y todos los invitados se iban yendo, menos Ángela. Me cogió y me empezó a decir que lo sentía y cosas así como "Gloria era una gran mujer", y yo pensando: " ¿ Y tú qué sabes? ¡Si no has hablado casi con ella!" Pero en fin, agaché la cabeza dije sí sí, y desee que se fuera, pero no se iba nunca o eso parecía.
Fui a hablar con Isaac, que aún no había salido de la habitación de Marc. Se había quedado dormido. Me tumbé a su lado y le miré mientras dormía. Me di cuenta que en su mano tenía un sobre, ¡ponía Dayanna!
Lo cogí sin pensarlo dos veces. Dentro había una carta escrita a mano. Era de Marc.
A penas podía leer lo que ponía, solo con saber que era de Marc ya mis ojos empezaron a llorar. Cuando me conseguí calmar pude leer algo:
" Dayanna, no sé para que escribo esto, alomejor ni siquiera tendré el valor suficiente para darte esta carta. Supongo que la escribo para desahogarme, para contar todo lo que pienso, y sin darme cuenta he escrito tu nombre. En estos tiempos sé que estamos distantes, desde que estoy con Ángela no tengo tiempo para nada ni nadie. Me absorbe todo el día, y aunque me encanta estar con ella, a veces cansa. Hecho de menos ese verano cuando tu y yo estábamos en mi piscina ¿ recuerdas? Si lees esto fijo que se te aparecerá esa sonrisa tonta que tanto me gustaba, y me gusta ahora. No sé que pasará, ni mañana ni dentro de unos años, pero lo que tengo muy claro es que quiero que formes parte de mi vida. No quiero perderte. Fuiste la primera chica de la que me enamoré, y eso deja marca. Soy orgulloso, lo sé. Y por ese motivo no puedo agachar la cabeza e ir detrás tuyo, diciéndote que lo siento y que yo también quiero estar contigo. Aunque me muera de ganas de hacerlo. Te quiero pequeña. Siempre tuyo, Marc. "
Me quedé paralizada, sin saber que hacer. Con los ojos llenos de lágrimas por derramar, que al salir de la habitación salieron de golpe al ver una escena que más que dolor creo que fue la excusa perfecta para echar a dos personas de mi vida.
Vi a Carlos y a Ángela besándose. Fui corriendo hacia ellos, los cogí de los brazos y los empujé hasta la salida, y cerré la puerta detrás suyo, sin dejar que nadie pudiera decir ni una sola palabra.
Me daba la sensación que esa decisión marcaría mi vida para siempre.

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